Antes de ser orientadora del TFteen, yo no sabía cómo podía ayudar a mi hermano preadolescente si tenía un problema o una duda.

Durante el seminario fui aprendiendo cosas, que me ayudaron, para poder enseñarle a mi hermano lo que debía y no debía de hacer, principalmente sobre lo que el mundo nos ofrece. Pero, sobretodo, fui le mostré, que si buscamos a Dios con sinceridad, nuestra vida nunca dependerá de las cosas negativas del mundo.

Como hermana y como orientadora, me pude conocer a mí misma, a crecer más en mí y a ser mejor para Dios.

Noemí Delgado

TFteen Alcalá