”Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11:13)

Esta semana, hablamos sobre los frutos del Espíritu Santo, de una forma más que creativa, preparamos souvenirs, dinámicas y hablamos sobre Shen.

¿Y quién será Shen? (bueno te cuento un poco de su historia)

Shen era un niño muy, muy aventurero, llevaba su mochila a todo los sitios que iba, visitaba nuevas ciudades, conocía y tenía muchos amigos.

Un día decidió empezar una nueva aventura, quería conocer una ciudad llamada “Fortaleza” esta cuidad estaba en la cima de una  montaña rodeada de una gran  muralla, para llegar hasta ahí, había que  recorrer un camino largo, la mochila pesaba un montón y le  impedía avanzar hacia su destino.

Miró dentro y se encontró un montón de cosas que ya no le servían: mentiras, rencores, egoísmo, envidia… Y para que siguiera su aventura, se deshizo de todo esto, no le fue fácil; escaló esa muralla y encontró varias cosas maravillosas dentro de esa ciudad, cambió las cosas de su mochila por: amor, paciencia, paz, bondad, alegria, fidelidad y muchas cosas más!

También aprendimos cómo deben nuestras actitudes y comportamientos  para empezar a plantar estos frutos y cosecharlos pronto.

La semana que viene hay mucho más…