Mi experiencia en la EBI ha sido muy edificante, he aprendido mucho con los niños. Cuando empecé como educadora voluntaria creí que sería simplemente cuidar de los niños y nada más, una vez dentro comprendí que lo que cuidamos aquí, no son simplemente niños, sino  futuros hombres y mujeres de Dios, estamos preparándolos para servir de alguna manera a Dios a través de una conducta, un comportamiento digno y agradable ante los ojos de Dios.

Fabiola Dominguez-EBI Lorca