Mentir es una de las otras cosas que enfada mucho al Espiritu Santo. Cuando mentimos, omitimos algo o exageramos algunas cosas, nuestra voz interior nos habla y nos dice que eso no estuvo bien, y nos deja muy inquietos hasta que lo confesamos y pedimos perdón o reparamos el daño que hemos provocado. Sin embargo cuando nos acostumbramos a decir la verdad, estamos siendo honestos con Dios y con los demás

La tarea de hoy es:

1. Durante la mañana le vas a pedir al Espíritu Santo en tus oraciones, también puedes hablar con Él de camino al cole, para que te ayude a decir siempre la verdad y nunca mentir.

No importa si te van a regañar, eso hará de ti un niño/a diferente y un gran valiente ante las mentiras.

 

¡Te esperamos mañana!

¡Educadoras, padres, niños y adolescentes, dejad vuestros comentarios!