Al estar en este propósito  estamos poniendo en practica nuestra fe inteligente y eso nos hace ser hijos diferentes, vuestros  padres pueden ver el cambio de un antes y un después.

Es cierto que cuando no tenemos a Dios somos desobedientes y poco colaboradores con  nuestros padres, especialmente cuando mamá nos dice que  hagamos los deberes, le ayudemos con  las cosas de la casa, algunas veces nos quejamos, nos enfadamos o no le obedecemos, ¿Será que eso le agrada al Espíritu Santo? ¡Seguro que no!

Los niños que aman a Dios pueden sentir gozo (alegría) cuando le obedecen, pues si obedecen a Dios obedecen  a sus padres.

La tarea de hoy es:

1.Hacer los deberes sin que  vuestros padres lo digan, es vuestra responsabilidad
2. Ayudar  a poner y a recoger la mesa de la comida
3. Lavar los trastos del desayuno, almuerzo o la cena.
4. Organizar  y limpiar   vuestra habitación.
5. Colocar todo en el lugar que corresponde para no dar  más trabajo a vuestras madres y la casa esté siempre limpia y ordenada.

 

Te esperamos mañana!

¡Educadoras, padres, niños y adolescentes, dejad vuestros comentarios!