Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 2 Corintios 5:17 

Este año deseamos con todo nuestro corazón  continuar  con el trabajo y la misión que el Señor Jesús nos encomendó, llevando la Palabra de Dios  a los niños como a las familias, seguir sembrando la Palabra de salvación de la buena nueva.

“Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque de los que son como éstos es el reino de Dios” (Lucas 18:16).

Nuestra misión es instruir a los niños, invitarles y hacerles el llamado para que conozcan el poder de Dios, la transformación de vida que quiere hacer en cada uno de nosotros y hay salvación para aquellos que creen en el Señor.

Los niños pequeños son como esponjas que absorben todo lo que se les enseña, tienen una mente privilegiada para aprender, es una edad crucial para sembrar en ellos semillas del conocimiento de Dios, por eso no perdemos el tiempo y nos esforzamos saliendo  a las calles para invitarles a visitarnos a las EBI en cualquiera de los Centros de ayuda, en el aula a través de recursos audiovisuales, didácticos y creativos, contando las grandes historias de fe, respondiendo  a sus preguntas y dudas, fomentando el hábito de la lectura bíblica, la oración constante y en todo momento.

 

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos 16:15

Algunas personas incluidas cristianas le dan poca importancia a la evangelización infantil. ¿A caso Dios puso una determinada edad para conocerle y aprender su Palabra? Muchas veces creen que los niños no podrían comprender y entender por el simple hecho que son niños, no debemos dejarnos guiar por nuestra opinión; sino por la Palabra de Dios, obedecer y servir y dice…a toda criatura.

Hicimos un movimiento grande en todas las ciudades de España, es maravilloso dar a conocer el amor que tiene Dios con el ser humano, quisimos compartir de ese alimento que las educadoras comemos de la mesa del Señor.

Estamos felices y nos consideramos bendecidas por que Dios cuenta con nosotras.