Nos gusta mucho llevar a nuestros hijos a la EBI porque   allí aprenden a ser verdaderos hijos de Dios, igual que nosotros lo hacemos, también es una ayuda para los padres ya que de esa manera podemos concentrarnos mejor en la Palabra de Dios que se está predicando en el salón, mientras ellos hacen lo mismo en la pequeña casa de Dios la EBI, están siendo formados y preparados para ser valientes como Josué, David y otros héroes de la fe.

Hemos visto que les gusta mucho lo que aprenden, al salir de clase van a casa cantando las canciones que les enseñan, salen felices porque dicen que se divierten mucho con la profesora, como ellas la llaman.

Mi pequeña hija, cada vez que vamos a sentarnos a la mesa para comer, nos recuerda a todos que debemos dar gracias al Señor por los alimentos.

Estamos muy contentos de todo lo que están aprendiendo y mejorando cada día.

María Azogue y José Aucacama

EBI  – LORCA