No podemos decir que ir al cine o ver una película es malo. Es más, las películas y el cine son un instrumento de cultura, un medio formativo para niños, adolescentes y adultos, nos ayuda a ser   críticos, reflexivos, nos lleva  a pensar. Pero como en todo, si no sabemos seleccionar las películas correctas pueden llegar  a ser nocivas, perjudiciales y destructivas.

Es importante aprender y enseñar  a los adolescentes a ver cine y  a seleccionar películas.

Ver cine no es una necesidad, sino más bien es conveniente. Un teen de esta edad necesita una educación cultural y las buenas películas pueden llegar  a enseñar valores, mensajes de fe, desarrollar intereses personales como seguir a Jesús, la fidelidad a Dios y en la amistad, la perseverancia  y confianza, la capacidad de servicio, solidaridad, perseverancia, en fin, podemos sacarle mucho provecho, en los adolescentes estos valores les entra mejor por los ojos que por la teoría.

¿Además a quién no le gustaría ver una peli en familia o  entre amigos que nos permita afianzar los lazos de amistad y compañerismo?. Los vínculos afectivos en la familia aumentan.

Co el grupo del TFteen de Atocha vimos una película que se llama “Salvar una vida” y con ella aprendimos la importancia de tener a Dios en nuestras vidas, que las amistades, el mundo o las demás distracciones son pasajeras, lo que permanece es lo que viene de Dios.
También aprendimos que nuestras decisiones determinan nuestro futuro, y que está en nuestras manos elegir lo correcto, y siempre debemos darnos el valor debido porque Dios nos hizo especiales; aunque las personas nos desprecien, humillen o se burlen de nosotros o de nuestra fe, debemos valorarnos por que El nos amó primero.