El Carácter en Primer Lugar

Lo que realmente importa es tener un buen carácter. Tanto cuando está en compañía, como cuando nadie lo está mirando.

El carácter es adquirido de la personas con quién uno crece y convive, especialmente de los padres. También lo adquirimos por las experiencias y situaciones a las que somos expuestos.

Tener un buen carácter no significa ser perfecto.  Significa tener un padrón interior que tiene consideración por los otros y no sólo por sí mismo.

Infelizmente, el buen carácter es escaso en los días de hoy. Encuestas revelan que la mayoría de las personas admite que haría trampa para subir de nivel en la vida. Eso sólo nos revela la ausencia de un buen carácter en esas personas.

Si usted quiere un hijo responsable, atribúyale responsabilidades adecuadas a su edad. Si quiere a un hijo respetuoso, demuestre respeto por él. Si quiere un hijo gentil, sea un ejemplo de gentileza. Si quiere a un hijo respondón, sea respondón.

Todo es cuestión de carácter. ¿Cuál es el carácter que su hijo ha visto en usted?, ¿El carácter de Dios (un carácter bondadoso, disciplinado, sincero, verdadero, dispuesto a aprender) o el carácter de este mundo (enojón, mentiroso, egoísta, lleno de orgullo)?…

¿Cuál es el carácter que usted ha inculcado a sus hijos?

¡Piense en eso!

Por Solange Amanthéa