¿Cuándo fue la última vez que salisteis  y distéis  un paseo con  vuestro hijo o hija?

¿Cuándo fue  el día que hablasteis específicamente de las cosas que a él o ella le interesan?

Los adolescentes se sienten incomprendidos por  los padres y los padres se sienten desvalorizados por los hijos.

Es evidente que para que haya un buen diálogo hay que saber escuchar, y no olvidar que para ello debéis dedicar tiempo.

Es importante darse cuenta que los padres no siempre  tenéis la razón y que escuchando se aprende a conocer en profundidad  a los hijos.

Ellos no os abrirán el corazón si soy dogmáticos, rígidos y poco flexibles.

Vuestros hijos  continuamente están enviándoles mensajes que quieren y necesitan ser escuchados, no solo ser oídos, estos mensajes suelen ser  enviados por el lenguaje corporal  a través de su comportamiento bueno o malo.

Debéis ofrecerle el tiempo de calidad para  dialogar y disfrutar en familia, y este tiempo debe estar acompañado de unos buenos espacios para escuchar.

Las prisas de salir corriendo al trabajo, de llegar cansados a casa,  impide que haya dedicación  y tiempo de diálogo para con los hijos.

La Caminata en Familia es una oportunidad para dialogar y conocer  a vuestros hijos por ello recomendamos lo siguiente:

LO QUE LOS PADRES DEBÉIS HACER

1º Concentrarse en lo positivo,  Aprecie  el comportamiento positivo  de su hijo. Si deseáis  que  vuestros hijos sean  honestos y abiertos , vosotros también debéis ser así.

2º Reconozca sus  propios errores. Su hijo necesita saber  que usted también comete errores pero que usted actúa de una manera responsable para reconocer y corregirlos.

3º  Escuche activamente. Ponga atención  a las emociones juntamente  a las palabras que diga. Si su hijo confía en usted y que, por ejemplo le diga “odio el instituto” contéstele con “me parece que estás pasando por algo muy difícil en el Instituto”. ¿Qué pasó?, esto puede ayudar a  su hijo a empezar  a comunicarse con usted, y usted entenderá la situación. Escuche  atentamente  para mantener abiertas las líneas de comunicación  y que su hijo sepa que usted tiene   de verdad interés en  su vida, no le interrumpa.

Repita lo que ha escuchado para demostrarle que tiene  interés y confirme que  ha entendido lo que le dijo.

4º Hable y comparta libremente el orgullo, que usted siente por su hijo y complemente cualquier evento positivo.

5º Haga preguntas. Las preguntas que le haga deben ser  del interés de  su hijo y no un sermón o conferencia extendida.

 Recuerde cada palabra que habló con su hijo  para que en el futuro no cometa los  errores que  sin querer  lo estuvo haciendo.