¿Cómo podríamos enseñar a los niños un tema referente a oír la voz de Dios y obedecer  Su llamado para cumplir con sus propósitos?

Es simple y sencillo, podemos tomar como referencia la historia de Jeremías, un hombre que se hizo valiente a pesar de sus circunstancias, de las burlas y críticas, de la sordera de los demás porque no querían nada con Dios. Dios quería hacerle saber a su pueblo que Él esperaba su arrepentimiento y que se volvieran de sus malos caminos. Jeremías trataba de decirles lo que Dios quería de ellos pero no siempre obedecían.

Jeremías venció sus propios miedos haciendo lo que Él le había pedido, fue escogido para llevar la palabra de Dios, obedeció a su  llamado para cumplir con Sus propósitos, le dijo que no tuviera miedo, que estaría con él, que no temiera de los demás; y que le daría las palabras que tendría que decir.

Para enseñar esta historia tan maravillosa, usamos varios  recursos didácticos, en forma de delantal con imágenes que representaba la historia, murales y manualidades, de esa manera  a través de la visualización comprendieron mejor el mensaje que deseábamos transmitir. También usamos globos atractivos colocando pegatinas con el versículo del mensaje y no podía faltar los detalles que cada niño llevó para su casa.