Las hojas verdes de los árboles se vuelven amarillentas y marrones, se secan y caen ayudadas por el viento que sopla con mayor fuerza.

La temperatura es más fresca y no hace tanta calor como en el verano, las piscinas se cerraron, las vacaciones se terminaron y empezó el año escolar, nuevos amiguitos, nuevas maestras y nuevas experiencias de aprendizaje, que maravilla! A explorar se dijo….
Las plantas sufren muchos cambios de temperaturas y humedad, estas son dos de las condiciones que más afectan nuestros jardines por eso debemos tener más cuidado. Todo lo que nos rodea Dios nos lo dio para tratarlas bien, sino somos capaces de cuidar de las plantas y animales cómo podríamos cuidar de nuestro cuerpo y en sí de nosotros mismos?

Recuerden, nuestro cuerpo es el Templo del Espíritu Santo y en este otoño y como en todas las estaciones debemos comer cosas saludables como las verduras: Los hongos, repollos, alcachofa, coliflor, calabaza, calabacín y berenjenas, son las verduras protagonistas, mientras que las hortalizas como la cebolla, lechuga, zanahorias y puerro, se pueden encontrar en el otoño así como en otras estaciones, a demás de las frutas.

¡Ah! Y no olvidemos de abrigarnos cuando bajen las temperaturas y beber bastante agua.

 

Tabani Valderrama