APRENDIENDO A SER PADRES
Nosotros que somos padres, luchamos por el mismo objetivo: ver  a nuestros hijos felices, sanos e inteligentes, pero jamás estuvimos tan pedidos en la ardua tarea de educar.

La formación de niños y adolescentes sociables, felices, libres, emprendedores y temerosos a Dios es un gran desafío en los días de hoy. La falta de comunicación nunca fue tan marcada: los padres que esconden sus sentimientos, los hijos que esconden sus lágrimas, padres  e hijos viven aislados. Rara vez comparten el tiempo y no son sinceros para hablar de sus sueños, tristezas, alegrías o frustraciones.

No queremos ser héroes, pero sí debemos hacer la diferencia formando en nuestros hijos el carácter de Dios. Para ello es necesario mucho amor, cariño y, sobre todo, ser un ejemplo a través de nuestras actitudes. Aunque no nos percatemos, nuestros hijos siempre están observándonos.

Necesitamos ser educadoras por encima de lo normal si queremos formar seres humanos inteligentes y felices, capaces de sobre vivir en esta sociedad estresante. Necesitamos pedir siempre ayuda a Dios en esta jornada de ser padres, educar es tener esperanza del futuro, aunque el presente sea decepcionante.

Debemos sembrar con sabiduría y cosechar con paciencia. Dios cuenta conmigo y cuenta con ustedes para que nuestros hijos sean verdaderos hombres y mujeres de Dios.

La EBI existe con esta finalidad: ayudar a nuestros hijos ara que caminen en la presencia de Dios, para construir una sociedad mejor. (Extracto del Libro Aprendiendo a Ser Padres)

 

Por Solange Amanthéa