Nuestra verdadera pascua lo hemos celebrado con alegría.

Representa para nosotros los cristianos un día muy especial en la que el Señor Jesús nos dio la libertad salvándonos de las obras del mal.

Las voluntarias de la EBI han utilizado recursos didácticos prácticos para enseñar  a los niños el significado de la verdadera pascua y  no se confundan con la pascua comercial. 

En la época de Moisés  Dios  liberó  a Su Pueblo de la esclavitud cuando vivían en Egipto en manos del faraón  para llevarles a la tierra prometida. Por órdenes de Dios todas las familias tenían  que sacrificar un cordero y con su sangre pintar los umbrales de sus puertas para que el espíritu de la muerte no mate al primogénito de los Israelitas. Las hierbas amargas representaban  el tiempo amargo de dolor y sufrimiento que ellos padecieron por cientos  de años en Egipto.

Días como estos, día de la pascua, Dios envío  a su único Hijo para que darnos la salvación, y la misma liberación para que podamos tener una vida plena y conquistar el reino de los cielos. Debemos ser gratos a esa gran entrega y sacrificio de Jesús en la cruz venciendo  así a  la muerte. 

Esta enseñanza práctica y simple, pero muy significativa debemos enseñar a nuestros hijos desde pequeños, utilizando un lenguaje sencillo,  adecuado  a la edad, no como una simple historia; sino, como algo de valor reconocido por la humanidad, aunque algunos solo lo  vean como una tradición, la pascua no es una tradición.