“Porque yo el Señor  soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano, y te dice: No temas, yo te ayudo” Isaías 41:13

Muchos niños tienen miedo a la oscuridad, miedo por causa de algo que les dijeron o vieron.

Preguntamos a nuestro grupo de niños, si tienen algún tipo de miedo y ellos nos lo van contando, realizamos un listado de miedos. Al final este miedo se convierte en una mochila muy pesada que nos les permite vivir tranquilos y con paz.

Lamentablemente a veces, a través de miedos los padres pretenden que sus hijos les obedezcan y/o realicen alguna actividad como: ducharse, hacer los deberes, dormir a la hora, etc. Sin embargo Dios, quiere todo lo contrario, quiere hacer de cada humano un ser valiente, obediente, luchador. Para Él, no importa la edad, esa fuerza que nos quiere regalar, que también es uno de sus atributos de los muchos que tiene, es para todo aquél que lo desee y sea consciente que puede acudir a Dios en busca de ayuda, jamás nos negará su ayuda, su perdón y su amor.

Sabemos que Dios es infinito, inagotable y perfecto, mientras que nosotros, los seres humanos, somos lo contrario.

Tomando en cuenta este mensaje, les enseñamos distintos versículos relacionados a la plenitud de Dios. En cada uno de ellos les mostramos ejemplos de situaciones cotidianas. A ello, le sumamos las manualidades que realizamos en clase, los detalles que les brindamos para que no olviden el mensaje del día.