EBI LORCA

Desde que nuestros hijos están asistiendo a la EBI, hemos visto un gran cambio, nuestro hijo más pequeño presentaba comportamientos negativos, se portaba rebelde y desobediente.

En la EBI aprendió los principios de la fe, fue cuidado con amor, las educadoras tuvieron mucha paciencia y, sobre todo, sus oraciones ayudaron a que mi hijo cambie.

Hoy en día hay un cambio significativo, cada día aprende a asumir la responsabilidad de sus acciones, junto a su hermanito mayor oran por sus hermanas que están lejos y no pueden ir a la Iglesia y que entreguen su vida a Dios. Actúan con la fe, creen en lo que Dios tiene para ellos, los vemos fuertes y distintos, estamos orgullosos de nuestros hijos.

Clemencia Cuenca y Moisés Azogue