“Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo…”

1 Corintios 6:20

Durante la adolescencia es muy importante fomentar en los hijos el cuidado de la salud a través de una alimentación equilibrada, el ejercicio físico moderado, descansar bien y el consumo de agua. La etapa de desarrollo en el joven adolescente implica todos estos cuidados.

El cuidado en su alimentación le permitirá rendir académicamente y no solo prevenir enfermedades como la obesidad; sino, amarse a si mismo para lograr un buen autoestima.

Estos cuidados no solo deben ser físicos, debemos sumarle importancia a la alimentación espiritual, Venir a la Iglesia, entregar su vida a Dios, orar, ayunar, leer y meditar en La Palabra de Dios, hacer uso de su fe, es también responsabilidad de los teen para lograr la salvación.

Si no se lee la Biblia y si no se medita en el, nuestra alma queda desnutrida, expuesto a los virus y bacterias que son los pensamientos y sentimientos negativos: dudas, miedos, inseguridades, complejos, tristeza, odio, deseos sexuales, pornografía y muchos otros. El alma se queda abandonada por las vitaminas y proteínas que necesita para sobrevivir. Cuando no estamos bien alimentados, no caminamos en Espíritu, las obras de la carne entran en manifiesto, esas obras de la carne son las actitudes y comportamientos desagradables ante los ojos de Dios y ante las personas.

Ejercitamos nuestra fe a través de la Palabra de Dios y bebemos de la fuente del cual nunca más tendremos sed, el Señor Jesús es esa agua que hidrata constantemente el alma de quien le ama. Si no buscas beber de esa agua, sino buscas ser lleno del Espíritu Santo siempre tendrás sed y estarás expuesto a la muerte espiritual. Sin embargo, si tomas actitudes responsables sobre tu salvación, cada día te sentirás bien, te sentirás lleno, habrá en ti una luz y un brillo distinto.

Con ejemplos claros y actividades del interés pre juvenil hemos concientizado sobre el tema al respecto.

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