Temer a Dios significa Respetarlo, Considerarlo y hacer Su voluntad. Si usted es una persona que teme a Dios, usted conocerá la sabiduría. La sabiduría es un regalo de Dios a nuestra disposición. Ella ya estaba con Dios al crear el cielo y la Tierra, y todo lo que en ella existe. La sabiduría era el propio Dios. “Si buscares la sabiduría como a la plata, y la procuras como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor del SEÑOR, y descubrirás el conocimiento de Dios”.

Porque el SEÑOR da sabiduría, de Su boca vienen el conocimiento y la inteligencia” (Proverbios 2:4-6). Aquél que tiene al Hijo de Dios como Señor, puede pedir esa sabiduría y Él la dará. Solamente los que se rinden a Él y dependen de Su Espíritu, pueden recibir esa dádiva de entendimiento. El conocimiento de Dios no es el conocimiento que alcanzamos por medio de los estudios, investigaciones y diplomas, sino por las Palabras que vienen de la Boca de Dios.

Cuando tenemos ese conocimiento, sabemos hacer las cosas correctas y aprendemos a ser siempre temerosos, o sea, a hacer Su voluntad. Él quiere darnos la visión y la dirección para tomar las mejores decisiones en nuestra vida. Cuando recibimos la sabiduría de Dios, somos llenos de tanta certeza y seguridad, que no tenemos miedo ni desconfianza, pues los frutos en nuestra vida nos confirman Su presencia y nos hacen a Su imagen.

 Así, somos animados a conquistar y construir nuestros sueños, sean cuales sean, por medio de la fe, que es la certeza de que Dios está con nosotros. No importa lo que pase, Dios irá delante de todo para inspirarnos y poner en práctica la fe en Su Poder. Por eso, tenemos que valorar esa fe, que vale más que el oro y la plata. Y, junto con esa fe que nos hace ir adelante, está el temor a Dios, que nos hace priorizar Su voluntad.

Así, siempre sabremos qué decisión y cuál dirección tomar. ¿Cuántas veces usted ya estuvo en situaciones en las cuales no sabía cómo actuar? Sin embargo, si busca y valora la sabiduría, tendrá una poderosa herramienta para tomar las mejores decisiones y encontrar soluciones. Así, usted podrá ver y entrar en el Reino de Dios.

En la fe,

Ester Bezerra