..Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza. Filipenses 4:8

Conforme a este mensaje fue dirigida la reunión Nacional por las Responsables de la EBI en España- Doña Damiana Bezerra y Doña. Lucelly Gallego.

Nosotras, las educadoras voluntarias tenemos que tener un espíritu excelente para transmitir a los niños los mensajes de fe que Dios desea que les enseñemos. Es importante tomar conciencia que los niños son almas valiosas que estamos cuidando y que el día de mañana formarán parte del ejército de Dios, serán sus siervos, es una responsabilidad santa que Dios ha encomendado en la mano de cada educadora voluntaria.

Estamos preparando y formando a estos niños para el Reino de los cielos. Más adelante serán futuros Obispos, pastores, esposas de Obispos o esposas de pastores y obreros. No podemos pensar que son solo unos niños.

En el colegio, muchas veces pasan situaciones difíciles, incluso son ridiculizados por sus compañeros y por algunos maestros que los miran como anormales por seguir a Jesús, por compartir las experiencias que en la EBI aprenden, o por contar testimonios de milagros que suceden con sus familias y con ellos mismos, son los raritos de la escuela pero especiales, joyas preciosas para Dios. Ellos a igual que los adultos pasan por luchas internas, claro que sus luchas no son como la de los adultos, pero de igual forma los puede desmotivar, desanimar y afligir; por ello la educadora de espíritu excelente, aquella que constantemente está siendo renovada, aquella que se consagra para dar su clase, que está en constante comunión con Dios, aquella que es grata con la responsabilidad que asumió voluntariamente delante de Dios, sabrá ayudarle con la dirección del Espíritu Santo, hará un seguimiento de estos niños, estará pendiente de lo que sucede al rededor del niño, estará siempre dispuesta a servir, verá los frutos en estos pequeños.

El trabajo en equipo, la tolerancia y el compañerismo refleja la condición espiritual de todo el grupo. Siempre debe haber respeto entre todas, tener cuidado las formas de hablar con una compañera o señora mayor. La EBI es un lugar santo.

Posteriormente al mensaje y a las recomendaciones por parte de Doña Damiana, se hizo una oración de entrega, perdón y búsqueda del Espíritu Santo.

Se concluyó la reunión con la bendición de Doña Damiana, recalcándoles a las voluntarias de la EBI que son joyas preciosas para Dios.