Con la esperanza y seguridad de salvar vidas, estamos dispuestos  a enfrentar los cambios meteorológicos, el frio, el calor de verano o cualquier  obstáculo que se nos presente, siempre estamos dispuestos  a salir  a las calles para  invitar a las personas a participar de las reuniones de Familia Unida y del grupo de preadolescentes  para que puedan  encontrar(no solo conocer)  a un Dios grande y maravilloso que  transforma millones de vidas sedientas de Él.

Aquél que recibe con alegría nuestra invitación y logra buscar ayuda para su vida, la encuentra en Familia Unida y en el grupo de los TFTeen.

A nuestra corta edad somos conscientes a quién servimos y a quién queremos seguir, somos consciente que amamos nuestra vida, nuestra salvación porque Dios ha  hecho cosas grandes en nosotros/as y eso  transmitimos  a los sufridos que  encontramos por las calles.