Mayo 2016

Los insectos han llegado al hospital. Estos lindos insectos estaban aburridos en el campo, no sabían qué hacer, necesitaban alegrar a alguien y se preguntaban entre ellas…

Las mariquitas Megui y Lucy posadas en la flor Flip dijeron:

-Chicas, no estáis aburridas? a dónde podemos viajar?

Y las flores Kely y Del les contestaron:

-Sï!!! También estamos aburridas. Dónde creéis que podemos dar y contagiar nuestra alegría? Estamos desperdiciando tremenda felicidad y buen ánimo en el campo.

A ello, el Saltamontes se sumó:

-Yo también estoy aburrido. ¿Dónde podremos encontrar muchos niños necesitados de unas dosis de alegría, felicidad y buen ánimo?, se quedó pensando.. ¡Tengo una idea! En los hospitales!, ahí hay muchos niños que están enfermos, seguramente están muy aburridos y nosotras aquí perdiendo el tiempo. ¿Qué os parece si hacemos un viaje a estos hospitales? Seguro que en el camino encontramos varios.

Y todas de acuerdo, decidieron lanzarse a la aventura.

Amanecieron felices sabiendo que juntas irían hasta esos lugares donde encontrarían niños necesitados de estas vitaminas. Tomaron su maleta y recorrieron su travesía.

El saltamontes de rama en rama feliz fue saltando, las flores se dejaron guiar por el viento y las mariquitas montadas en cada flor sonreían disfrutando de la brisa del viento. Desde lejos vieron un hospital, estaban cerca de su destino. Aterrizaron y planearon su estrategia de visita.

-Buenos días lindas señoritas, le dijeron en coro a las enfermeras de turno.

Ellas sorprendidas por la inesperada visita y maravillosa sorpresa, con una sonrisa les contestaron:

-Han venido a ver a los pequeños pacientes?

-Síííí!!!!! respondieron nuevamente en coro.

Deseaban pasar habitación por habitación, dejaron su maleta de viaje, sacaron todo lo necesario y manos a la obra fueron visitando a los niños/as.

-Han llegado las flores y los insectos del campo, gritaban a gran voz, los niños sorprendidos se quedaban perplejos.

-El saltamontes y la mariquitita Megui les enseñaban a sus amiguitos, los hermanos nina y nino, ellos les contaban cómo recuperarse de las enfermedades, cómo vencerlas hasta derrotarlas. Los niños/as contentos, entusiasmados recibían doble dosis de ánimo y muchas vitaminas de alegría.

Así, terminó la jornada de visita y el viaje de estos maravillosos insectos, preocupados por los niños y su bienestar, y con muchas ganas de colaborar se sumaron a esta causa. Regresaron contentas al campo, habían logrado su objetivo, se fueron seguras de que pronto regresarían, ellas no pararán, seguirán su viaje de ayuda solidaria a favor de los pequeños pacientes.

¡Espéranos para la próxima aventura!

Tenemos mucho para contarte.